Posted by on Dic 10, 2025 in Vida Florula | 0 comments

 

Años después, mil cosas han pasado en mi vida desde la última entrada de este Blog. De hecho, los blogs han sido sustituidos por historias cortitas en IG o Tiktoks y todo un chismesito se resume al tiempo que tardas en maquillarte con los GRWM. Sin embargo, yo ando nostálgica y retro, buscando entre mis cajones la contraseña de esta hermosa cuenta y muy ilusionada de haberla encontrado para contarles de una aventura creativa y emocional de poquito más de un año: mi boda.

Desde que estaba en mis tempranos 20 y veía blogs (que sí estaban de moda) de bodas me ilusionaba muchísimo pensar cómo sería la mía. La vida me dio un montón de vueltas y después de haber dejado esa posibilidad atrás, me encontraba yo planeando el gran evento. Solo puedo decir que todo fluyó, desde encontrar a una Planner amorosa, el venue indicado que ya habíamos descartado sin haberlo visto, el apoyo de la gente, el trabajo en equipo y finalmente la energía increíble cuando llegó el día. Y todo se lo adjudico a soltar la expectativa y disfrutar del proceso, abrazar la imperfección y dejarse sorprender. Si estás en tu proceso de casarte, lo que más te recomiendo es gozarlo y descubrirte a ti y a tu pareja en el camino; hay algo muy amoroso en estresarse, abrazarse y emocionarse juntxs.

Y pues ya sin mucho rollo aquí van los detalles chismes y highlights de mi boda esperando que como a mí, si pasas por aquí te inspire a crear y emocionarte con tu propio día especial:

 

 

El Save the Date

Fue muy emocionante hacerlo porque era el primer acercamiento al look and feel de la boda. Queríamos algo con una onda medio vintage pero fresca y a mi siempre me había hecho ilusión hacerme fotos en esos cisnes gigantes del lado de Chapultepec. Esta misma estética la mantuvimos en la invitación de la que puedes ver un poco en mi cuenta de IG en mi reel de Cositas que diseñamos para la boda.

 

 

El vestido

De lo primero que NO fue lo que imaginaba. Estaba decidida a mandarlo a hacer a la medida porque tenía una idea muy fija en mente. Por consejo de mi hermana, un día fui a probarme vestidos para ver si la silueta que tenía en mi cabeza me quedaba bien. Podía elegir cuatro opciones de vestido y nada me gustaba, acabé eligiendo tres y entre ellos estaba el indicado. Nunca lo hubiera imaginado, la sensación que tuve al verme fue de un hoyo en la panza que nunca se me quitó, al salir y ver las caras de mi hermana y mi sobrina super que ese era. Fue muy fácil renunciar a mi idea inicial porque este vestido no era una fantasía, este era real y era perfecto. Luego llegó el momento de probarse velos y mi hermana eligió el de flores sin que me diera cuenta. Nunca pensé encontrar un velo así y cuando lo vi me enamoré al instante, así se cerró el trato.

 

 

 

El ramo estuvo a cargo de La suculenta maravilla que fue una recomendación de mi querida comunidad y ¡wow! fue de mis cosas favoritas, amé la paleta de color que quedaba perfecto con el velo y la forma y tamaño fueron ideales. Los zapatitos fueron mi algo azul, pasé por mil ideas antes y nunca pude verlos junto con el vestido hasta que ya faltaba poco para la boda. Me encantó el toque que le dieron, además fueron hechos a la medida y aunque no estoy nada acostumbrada a las zapatillas de punta aguanté muy bien con ellos al menos la primera parte de la boda. La marca es Cariele

 

 

 

Para recibir a la gente, Luis hizo retratos de nosotros muy a su estilo y nos pareció bonito que fuera lo primero que vieran al llegar.

Obvio también dejo acá su IG por si no lo siguen aún (qué esperaaan?)

 

 

 

La Ceremonia

Fue sin duda de las cosas que más disfruté porque fue totalmente personalizada. Queríamos algo espiritual que nos mantuviera muy presentes, compartimos anillos, nos dijimos nuestros votos y tuvimos un ritual de té muy especial. Con ayuda de Dani de Té de ti pudimos mezclar una tisana inspirada en Luis y yo como individuos y como pareja y al final beberla despacito y disfrutando sus sabores, algo así como debe ser el amor, creo yo <3

 

 

 

El Montaje

La verdad para esto quisimos algo muy sencillo, con algunas flores, velas para un ambiente acogedor y obviamente un toque crafty para los números para los que usé bordado y fieltro.

 

 

En cada mesa dejamos un sobre con hojitas para que nos escribieran consejos y deseos. Cada sobre representa un año juntos, así que el primero se abrirá hasta el 2026 y así cada aniversario hasta llegar al décimo.

Para nuestros invitados dejamos bolsitas personalizadas con un vaso, un pin y un imán…todo pensado como los souvenirs que traes de un viaje o un concierto.

 

 

La fiesta

Para la fiesta queríamos algunos props pero que no fueran del todo desechables, por eso compramos unos lentes con formas divertidas, lo que más me gustó fue que todos eran diferentes y la gente estaba feliz escogiendo los que más iban con su personalidad.

 

 

Y así fue nuestro día feliz, gracias por llegar hasta acá y compartirlo conmigo. Te leo en los comentarios…

 

Con cariño,

Florula